sábado, 30 de abril de 2016

Si no se baila, no es mi revolución


Ahora que se acerca ya el buen tiempo, y con él las fiestas y los terraceos que tanto nos gustan, queremos hacer una recopilación de música feminista con la que animar nuestros saraos.




MUSICAPor eso queremos invitaros a colaborar en la elaboración de una lista de reproducción libre de estereotipos, de comentarios machistas o de amores románticos.

Hemos creado una lista de distribución en nuestro canal de youtube donde iremos colgando los enlaces a los vídeos que nos vayáis mandando, ¡esperamos vuestra colaboración!

Nos podéis hacer llegar vuestras sugerencias
- vía mail: asociacion.desideria@gmail.com
- vía facebook: https://www.facebook.com/AsocFemDesideriaGimenez/

SI NO SE BAILA, NO ES MI REVOLUCIÓN

Mujeres precarias, mujeres en lucha

Este Primero de Mayo, el Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) se une a las miles de manifestaciones que recorrerán el Estado Español para seguir reivindicando la necesidad de luchar por la igualdad de derechos de las mujeres y para luchar en contra de la precariedad que está instalada en nuestras vidas desde hace ya demasiadas décadas.

Si volvemos la vista atrás, allá por 1968 (cuando una ola de revoluciones sociales y feministas recorrían Europa), las mujeres del MDM exigían el fin de la represión franquista, libertad y democracia; la derogación de la licencia marital; creación de guarderías y comedores para hacer compatible la maternidad y el trabajo; el fin de la discriminación salarial; el control sanitario de las gestantes, así como la elaboración de una nueva legislación laboral que terminase con la precariedad y discriminación de las mujeres; reclamaban mejoras en los salarios; denunciaban el abandono de los barrios, y la escasez de centros sanitarios, guarderías, escuelas o parques. 
 
Volvemos al presente, transcurridos casi 50 años, y la realidad se antoja tozuda en tanto que, a pesar de los logros cosechados por las organizaciones feministas, políticas y sindicales, queda pendiente la incorporación y la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos y centros de decisión, especialmente en el ámbito laboral.

La salvaje crisis-estafa, la cual parece que ha venido para instalarse definitivamente en nuestras vidas (ya que corresponde a una estrategia político-económica de privatización y reorganización de la producción), ha expulsado a miles de mujeres del mundo laboral y ha precarizado la vida de todas las jóvenes, migrantes, refugiadas, mujeres con diversidad funcional y de minorías étnicas, etc.

El Movimiento Democrático de Mujeres tiene la firme convicción de que sólo a través de la movilización en las calles es posible la transformación social y política; a través de la lucha de las mujeres y de los hombres se podrá alcanzar la meta de una sociedad sin desigualdades económicas. Para ello, además, la igualdad real entre mujeres y hombres debe situarse en el centro del debate político, sindical y social. La brecha salarial, la corresponsabilidad en el trabajo de los cuidados y en el trabajo reproductivo, los salarios dignos, la igualdad de oportunidades, la esperanza en una sociedad con más justicia social, todas estas cuestiones requieren de un nuevo modelo político-cultural donde la vida de las mujeres esté garantizada, donde no nos maten por ser mujeres (son ya 30 las mujeres asesinadas este año).

Todas y cada una de las violencias machistas deben abordarse, tienen que ser tratadas políticamente y plasmarse en la aprobación de una ley que nosotras hemos denominado como LEY DE LA PAZ PARA LA MUJERES. Esta es una demanda que no puede esperar más, que no admite retrasos, si el futuro gobierno no quiere convertirse en cómplice de las violencias contra las mujeres. 
 
Esta ley de “La Paz para las Mujeres” contempla una nueva legislación laboral, un reforzamiento de todos los Servicios Públicos; inversión en Educación, Sanidad y Servicios Sociales; derecho a un trabajo digno y a techo; y propone la abolición de la prostitución para que el sistema capitalista no pueda comercializar los cuerpos de las mujeres que, empobrecidas por la acción nociva del propio sistema, tengan que sufrir la prostitución.
No nos sirven los Pactos de Estados vacíos de contenido entre las fuerzas políticas que causan esas mismas violencias que afirman querer erradicar.

Este Primero de Mayo inundaremos las calles de dignidad feminista para reclamar un mundo sin precariedad, un mundo donde las mujeres y hombres podamos vivir un futuro sin violencias, sin desigualdad, con la vista puesta en una realidad donde no se aniquilen los recursos naturales, y el imperialismo y sus guerras se esfumen de nuestras sociedades.

Movimiento Democrático de Mujeres

mdm











Desde hace algo más de tres años, la Asociación Feminista Desideria Jiménez "la Cazoleta", trabajamos como referentes del MDM-Hipatia en Aragón.

El MDM-Hipatia es un frente de masas de carácter internacionalista cuyo origen se remite al contexto de la dictadura fascista española. Fue la organización en la que se encontraron varias generaciones de mujeres que lucharon contra la dictadura, apoyando desde su creación el trabajo de centenares de mujeres en las tareas de solidaridad con los presos, y liderando la mayor movilización de las masas femeninas desde la posguerra. Este Movimiento fue una destacada página en la historia de la lucha antifranquista.

Y desde 2014, se retoma la actividad de forma más activa, y  comenzamos aparticipar mujeres, organizaciones y colectivos de mujeres anticapitalistas y antipatriarcales de todo el estado.

Tratamos de dar solución a las necesidades reales individuales, de poner en relación la praxis de “organizarse y luchar colectivamente”. También nos planteamos como objetivo articular un discurso feminista que intervenga en los conflictos reales, de conectar las distintas experiencias de lucha real de las mujeres. Y, por supuesto, buscamos coordinar la unidad de acción de las mujeres en la lucha contra el capitalismo y el patriarcado que nos oprime.

Si queréis conocer más a fondo el MDM-Hipatia, podéis consultar nuestra web: https://movimientodemocraticodemujeres.wordpress.com/que-es-el-movimiento-democratico-de-mujeres/

domingo, 25 de octubre de 2015

Pan, trabajo, techo e igualdad

Las Marchas de la Dignidad nacieron con vocación de ruptura, ruptura de miseria, ruptura de la pérdida de lo imprescindible: la dignidad, que tradujimos en el mínimo “Pan,  techo y trabajo”.

Y la dignidad se puso en marcha con la unidad popular como medio, donde nos encontramos con muchos y donde el Movimiento Democrático de Mujeres estuvo desde el inicio, marchamos el 22M de 2014, y el 21J de ese mismo año, continuamos con la semana de lucha del 24 al 29 de Noviembre, el 21M de 2015 y el 1º de Mayo. Pero a cada paso de esas marchas, tuvimos que parar y alzar la voz “El 25 de Noviembre también es un día de lucha, debe ser asumido, y se asumió”, “el 8 de Marzo debe ser una fecha señalada en las marchas, y se asumió”.

Ahora caminamos hacia la gran movilización de mañana 22 de Octubre, que reivindica la derogación de las reformas laborales, la defensa de los servicios públicos, el derecho a una vivienda digna, el No a la ley Mordaza, el No al TTIP, la defensa de la igualdad, etc. Y este gran paso necesita de la unidad en la movilización social para impedir la institucionalización de los recortes sociales, las modificaciones de ley del aborto, derogar art. 135, y provocar una ruptura democrática y una transformación del sistema.

El MDM en clave feminista y como parte de un movimiento político y social asume todas estas reivindicaciones como propias, y nos posicionamos desde la óptica de la transversalidad de las luchas.  Las mujeres no somos un tema aparte, las mujeres somos causa y consecuencia, por eso estaremos presentes en la construcción de alternativas,  impregnadas de la transgresión y la rebeldía que nos da el aspirar a romper los hilos de un sistema que tiene en su raíz la dominación de las mujeres.

Para ello consideramos las Marchas de la Dignidad como la plataforma perfecta en la que confluyan diferentes exigencias, demandas, denuncias,  que desde la empatía se entrelacen y creen las condiciones para la unidad popular,  y que esa unidad construya una fuerza de movilización que multiplique.

¡Hacia la Gran Movilización del 22 de Octubre, construyendo unidad popular!

Pan, techo, trabajo, igualdad

domingo, 19 de julio de 2015

La unidad popular y la lucha de las mujeres

El otoño de 2015 se presenta como una oportunidad de derrotar el bipartidismo y sus políticas austericidas, descarnadas para la mayoría social. La vida no es compatible con el nuevo modelo social que están diseñando nuestros gobernantes, fieles servidores de un sistema capitalista que aniquila derechos humanos y civiles y que deshumaniza a mujeres y hombres, a quienes se humilla cuando pierden el trabajo, su casa, sus esperanzas y su futuro.

El sistema actual se erige en un monstruo que devora la igualdad entre mujeres y hombres y acrecienta las diferencias entre pobres y ricos, débiles y fuertes. Esta crisis-estafa está moldeando una sociedad en la que las mujeres no son libres para decidir sobre su cuerpo (contrarreforma de la Ley del Aborto), sufren mayor precariedad laboral, han sido obligadas a regresar al hogar para ocuparse de los niños y niñas, de las personas ancianas y de las dependientes; muchas mujeres son forzadas a ejercer la prostitución, la cual debería estar en la agenda de nuestros gobernantes para dar pasos hacia su abolición. Porque las mujeres somos más pobres, somos más vulnerables, porque el lenguaje sexista y los estereotipos machistas están en la escuela y en la calle, porque cada año asesinan a decenas de mujeres (21 en lo que llevamos de año 2015).

Cada una de estas razones hace imprescindible intentar conseguir la unidad popular entre organizaciones sociales, movimientos ecologistas, pacifistas, feministas, organizaciones políticas anticapitalistas, etc. La ruptura democrática es necesaria para revertir esta deriva social y económica y cambiar las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Es necesaria la unidad popular y en ella la unidad de las mujeres para empoderarnos y organizarnos mejor, para ser más y para ser decisivas. El poder popular, además, tiene que fijarse la meta de conseguir el poder político, estar en las instituciones para que la verdadera transformación social sea posible a través de nuevas leyes, con más participación ciudadana y con más democracia.

El movimiento feminista tiene que ser uno de los ejes vertebradores de esta unidad popular que lleva años fraguándose, pero que en este momento es una necesidad absoluta y la herramienta más valiosa y poderosa de transformación social y política.

El MDM con las Marchas de la dignidad

UNIDAD POPULAR PARA UNA GRAN MOVILIZACIÓN EL PRÓXIMO 22 DE OCTUBRE

Las Marchas de la dignidad nacieron con vocación de ruptura, ruptura de miseria, ruptura de la pérdida de lo imprescindible: la dignidad, que tradujimos en el mínimo “Pan, techo y trabajo”.
Y la dignidad se puso en marcha con la unidad popular como medio, donde nos encontramos con muchos y donde el Movimiento Democrático de Mujeres estuvo desde el inicio, marchamos el 22M de 2014, y el 21J de ese mismo año, continuamos con la semana de lucha del 24 al 29 de Noviembre, el 21M de 2015 y el 1º de Mayo. Pero a cada paso de esas marchas, tuvimos que parar y alzar la voz “El 25 de Noviembre también es un día de lucha, debe ser asumido, y se asumió”, “el 8 de Marzo debe ser una fecha señalada en las marchas, y se asumió”.
Ahora caminamos hacia una gran movilización el próximo 22 de Octubre, que reivindica la derogación de las reformas laborales, la defensa de los servicios públicos, el derecho a una vivienda digna, el No a la ley Mordaza, el No al TTIP, la defensa de la igualdad, etc. Y este gran paso necesita de la unidad en la movilización social para impedir la institucionalización de los recortes sociales, las modificaciones de ley del aborto, derogar art. 135, y provocar una ruptura democrática y una transformación del sistema.
El MDM en clave feminista y como parte de un movimiento político y social asume todas estas reivindicaciones como propias, y nos posicionamos desde la óptica de la transversalidad de las luchas. Las mujeres no somos un tema aparte, las mujeres somos causa y consecuencia, por eso estaremos presentes en la construcción de alternativas, impregnadas de la transgresión y la rebeldía que nos da el aspirar a romper los hilos de un sistema que tiene en su raíz la dominación de las mujeres.
Para ello consideramos las Marchas de la Dignidad como la plataforma perfecta en la que confluyan diferentes exigencias, demandas, denuncias, que desde la empatía se entrelacen y creen las condiciones para la unidad popular, y que esa unidad construya una fuerza de movilización que multiplique.
Hacia la Gran Movilización del 22 de Octubre, construyendo unidad popular.

Pan, techo, trabajo, igualdad

lunes, 1 de diciembre de 2014

Construyendo dignidad, defiendiendo lo público


Levantamos la voz para denunciar el incesante aumento de la violencia de género, y la intención de su ocultamiento mediante su normalización y el único reconocimiento de la misma en su forma más insoportable, el asesinato de mujeres por su condición de género, al parecer la única forma de aparecer en las estadísticas. 


Los asesinatos machistas, las agresiones físicas, la violencia psicológica ahondan sus raíces en una desigualdad estructural entre hombres y mujeres que se ve alimentada por los retrocesos y recortes que se nos vienen imponiendo excusados en la situación de crisis económica. 

Retrogradas leyes educativas que promueven la segregación por sexos, olvidan la importancia de la coeducación y la educación en igualdad.
Brutales recortes en los servicios públicos que afectan todas las facetas de nuestras vidas:
  • Expulsión de las mujeres del mercado laboral, puesto que el sector público es uno de los mayores empleadores de mujeres, son mayoría en la sanidad y en la educación, arrastrándolas a la a la temporalidad y a la precariedad.
  • Eliminan o dejan bajo mínimos los servicios sociales para el cuidado de menores y personas dependientes, cargando las responsabilidades familiares únicamente sobre las mujeres.
  • Imposición de tasas judiciales
  • Recortes en sanidad, recortan en salud reproductiva.
  • Recortes en los servicios de atención a las víctimas de violencia de género, como es la casi total eliminación de las casas de acogida.
  • Recortes en la promoción de la igualdad y en la prevención de la violencia de género.
Es por ello que denunciamos los inhumanos recortes en los servicios públicos no sólo como caldo de cultivo para la concurrencia de otras formas de violencia, sino como formas de violencia de género en sí mismos. Impiden la participación de las mujeres en la vida económica y social, minando su autonomía e independencia, empujadas de nuevo al ámbito doméstico, lo que las sitúa en un continuo riesgo de violencia sin opciones de salida.

Desde el Movimiento Democrático de Mujeres, como frente plural y de unidad de acción, hacemos un llamamiento a sumar nuestras voces en las calles en defensa de unos servicios públicos de calidad que garanticen una vida en libertad y libre de violencia.

jueves, 3 de julio de 2014

Mi cuerpo, mi decisión

Ser madre es una decisión compleja. Son muchos los factores a tener en cuenta antes de dar ese paso.
Es nuestro cuerpo y es nuestra vida la que se ve afectada por un embarazo. Por ello, sólo es la propietaria de ese cuerpo y de esa vida quien debe tomar la decisión de parir. Tanto si quieres ser madre, accediendo a tratamientos de fertilización o inseminación si no hay otra vía, como si no quieres serlo, abortando.

El señor Ruíz Gallardón y sus compañeros y compañeras de partido han decidido que esta decisión es tan importante que no estamos capacitadas para tomarla por nosotras mismas, y por ello deben ser otras personas ajenas a nuestra vida quienes nos obliguen a tener (o no) hijos e hijas.

Pues sintiéndolo mucho (o no tanto) NO NOS DA LA GANA. No somos menores de edad, ni estamos provistas de capacidad de decisión. Es nuestra decisión y nosotras la tomaremos. Le guste o no le guste al nacionalcatolicismo.

Y no sólo lo decimos nosotras. Más de diez mil personas nos han dicho que también piensan así.

Por ello queremos entregar las firmas que hemos recogido, junto a la Coordinadora de Organizaciones Feminsitas de Zaragoza, a lo largo de este invierno, diciendo: NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS.

Nos vemos:
  • viernes 4 de julio
  • 11.00 horas
  • Delegación del Gobierno (pza. del Pilar)

martes, 24 de junio de 2014

Nuestro deseo es la revolución

MANIFIESTO DE LA ASAMBLEA 28 DE JUNIO


Ninguno de los derechos y libertades que ejercemos ha sido nunca regalado: eso lo sabemos bien quienes amamos y deseamos saltándonos las normas. Empezando por el derecho a vivir nuestras vidas como nos dé la gana, hemos construido espacios de libertad desde la que forzar la justicia y los derechos iguales para gentes diversas. 

Porque nunca hemos creído que viviéramos en una democracia plena si nuestros derechos dependían de nuestro color, de nuestro deseo, de nuestro origen o de que nuestro cuerpo se ajustara a la opinión de otros.
Y nunca hemos aceptado que tuviéramos que comprar nuestra libertad para ser y actuar como lesbianas, gais, transexuales o intersexuales. Nunca hemos tragado con ser ricas y famosos o pudrirnos en el armario, que eran las opciones que nos ofrecía este mercado que pretende vendernos nuestros derechos.
Así, fuimos arrancando libertades y derechos sexuales y reproductivos en una sociedad lastrada por un franquismo nunca totalmente superado, por una jerarquía católica nunca totalmente separada del poder, y por unos gobiernos siempre pendientes de la dictadura de los llamados mercados. Así conseguimos grandes avances legales, pero nunca llegamos a ver una educación realmente inclusiva, un derecho al aborto independiente del dinero que tuvieras para pagártelo, ni una libre identidad sexual sobre la que no decidiera ningún médico.

En esa continua lucha estábamos cuando hace ya seis años los abusos de quienes más tienen pincharon la burbuja, y empezaron a caernos encima los mazazos en forma de recortes que inevitablemente se llevaban por delante derechos aún no plenamente conquistados. Porque sabemos que cuando los poderosos aprietan, los primeros derechos desahuciados son los de quienes viven su vida fuera de la norma.

Y poco después, la llegada del Partido Popular al gobierno central y al de Aragón dispararon el acoso y derribo de nuestros derechos. Su obsesión de buscar culpables de los recortes les ha servido para bloquear todo avance en educación, para sabotear nuestros derechos sexuales y reproductivos y cerrar toda vía a la libre identidad sexual.
La contrarreforma de la ley del aborto de Gallardón, que pretende legislar sobre nuestros cuerpos impidiéndonos ejercer una maternidad libre y deseada, es pura violencia legal contra millones de mujeres, especialmente sobre las de abajo, que carecen de recursos para costearse un aborto fuera de nuestras fronteras. Y la supresión de la reproducción asistida de la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud para las mujeres lesbianas y bisexuales nos niega nuestro derecho a la maternidad como castigo por no contar con un macho que decida por nosotras.

Pero pese a todos estos ataques, las mujeres, las personas transexuales e intersexuales, los gais y las bisexuales sabemos que sí se puede, y lo decimos hoy con orgullo, sí, con orgullo feminista. Como mujeres reivindicamos y celebramos las múltiples posibilidades de vivir o no la maternidad solas o acompañadas por quien nos dé la gana. Y como personas libres , exigimos la despatologización de nuestras identidades; el fin de las intervenciones correctoras respecto a la intersexualidad: el fin de la tutela sobre nuestros cuerpos porque sólo nosotras decidimos sobre los mismos: no somos “enfermas”, sino que es enfermo el sistema que nos encasilla y nos obliga a ceñirnos a modelos imposibles y estancos de hombre y de mujer.
Como familias no vamos a consentir el recorte en nuestros derechos y por ello nos oponemos rotundamente a la aprobación de la ley de familias en Aragón por ningunear a nuestro modelo familiar

Vivimos momentos cruciales. Momentos en que se vuelven contra los poderosos todas las agresiones que henos sufrido las de abajo, las podres, las distintas según sus normas, las lesbianas, las trans, los gais, las intersexuales, las insumisas al modelo sexual impuesto. Nos tienen miedo porque las tornas están cambiando, porque es posible que nos carguemos este gobierno y que vayamos más allá: que cambiemos un sistema económico, social y político injusto.

Este sistema que también atenaza en muchos países a aquellas que no se avergüenzan de mostrar quien son. La comunidad LGTBQI (si se quiere volver a poner extendido genial) no puede olvidar el sufrimiento de quienes son calladas y represaliadas en muchas partes del mundo. El heteropatriarcado, éste es un enemigo internacional, pero ¡acabaremos con él!

Ahora es el momento de decirlo y ejercerlo: en nuestros cuerpos y en nuestras vidas, en los pueblos, en los barrios, en las calles y en las instituciones... solo reinamos nosotras! Se puede aunque no quieran! En nuestros derechos y nuestros deseos, son la revolución

jueves, 19 de junio de 2014

No somos súbditas. Somos ciudadanas

Nos negamos a aceptar que puedan arrebatarnos la posilidad de una verdadera transición democrática y nos obliguen a seguir siendo súbditas del ciudadano Felipe.

En su discurso de hoy ha vuelto a dejar bien claro que la mujer ocupará siempre un plano secundario, invisible cuando sea necesario. Incluso a negado a su pareja e hijas, las tres mujeres, quienes han estado siempre un paso detrás, literalmente.

Por esto, y por mucho más, nos vemos estas tardes en las plazas, bandera republicana en ristre: Si no nos escuchan, nos haremos oír!