lunes, 30 de abril de 2018

Calle Desideria Giménez

El 1º de Mayo de 1936 Desideria Giménez Moner fue abanderada en la manifestación de los trabajadores y trabajadoras en Jaca. No fue un hecho casual que ella desfilara delante de más de 3000 personas, Desideria, a pesar de su corta edad, 16 años, pertenecía ya a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y al Socorro Rojo Internacional. Pocas semanas después, el 6 de agosto de ese mismo año, sería una víctima más del alzamiento fascista, siendo fusilada por falangistas sublevados contra la Segunda República.


Hace años ya decidimos homenajear a esta luchadora poniéndole su nombre a la Asociación Feminista en la que militábamos, un espacio de trabajo abierto donde formarnos e informarnos y desde el que realizar nuestro trabajo en el frente feminista.


La denominada “Ley de Memoria Histórica” reconoce a las Administraciones Públicas la toma de medidas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Pese a ello, y con el nombre de calle Diez de Agosto, en el barrio de San José se ha conmemorado, durante décadas, el golpe de estado encabezado por el General Sanjurjo en dicha fecha del año 1932, contra el legítimo y democrático gobierno de la II República española.

Es para nosotras un orgullo que la Asociación de Vecinxs de San José, junto con el Ayuntamiento de Zaragoza, hayan decidido cambiar el nombre a la calle Diez de agosto, para denominarla "Desideria Giménez".
Por eso os queremos invitar al acto que el martes 1 de mayo, a las 18:30h en la antigua calle Diez de Agosto, tendrá lugar en Zaragoza el acto ciudadano de inauguración de la Calle Desideria Giménez Moner. Dicha inauguración contará con intervenciones y música en directo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Juntas somos más! 8 de marzo de 2018

Resultado de imagen de 8m zaragoza

Cada 8 de Marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados. Fue la unión de muchas mujeres en el mundo, la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy. Nos precede una larga genealogía de mujeres activistas, sufragistas  y sindicalistas. Las que trajeron la Segunda República, las que lucharon en la Guerra Civil, las que combatieron al colonialismo y las que fueron parte las luchas anti-imperialistas. Sin embargo, sabemos que aún no es suficiente: queda mucho por hacer y nosotras seguimos luchando.

La sororidad es nuestra arma; es la acción multitudinaria la que nos permite seguir avanzando. La fecha del 8 de marzo es nuestra, internacional y reivindicativa. 
 
Hoy, 8 de Marzo, las mujeres de todo el mundo estamos convocadas a la HUELGA FEMINISTA.

Nuestra identidad es múltiple, somos diversas. Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas. Somos TODAS. Juntas hoy paramos el mundo y gritamos: ¡BASTA! ante todas las violencias que nos atraviesan.

¡BASTA! de agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones. Exigimos que el Pacto de Estado contra las violencias machistas –por lo demás insuficiente– se dote de recursos y medios para el desarrollo de políticas reales y efectivas que ayuden a conseguir una sociedad libre de violencias contra las mujeres y niñas. Denunciamos la represión a quienes encabezan la lucha por los derechos sociales y reproductivos.

¡BASTA! De violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas, que vivimos las mujeres sea cual sea nuestra edad y condición. QUEREMOS poder movernos en libertad por todos los espacios y a todas horas. Señalamos y denunciamos la violencia sexual como expresión paradigmática de la apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas y trabajadoras domésticas. Es urgente que nuestra reivindicación Ni una menos sea una realidad.

¡BASTA! De opresión por nuestras orientaciones e identidades sexuales! Denunciamos la LGTBIfobia social, institucional y laboral que sufrimos muchas de nosotras, como otra forma de violencia machista. Somos mujeres y somos diversas.

¡MUJERES LIBRES, EN TERRITORIOS LIBRES!

Somos las que reproducen la vida. El trabajo doméstico y de cuidados que hacemos las mujeres es imprescindible para el sostenimiento de la vida. Que mayoritariamente sea gratuito o esté devaluado es una trampa en el desarrollo del capitalismo. Hoy, con la huelga de cuidados en la familia y la sociedad, damos visibilidad a un trabajo que nadie quiere reconocer, ya sea en la casa, mal pagado o como economía sumergida. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas.
Hoy reivindicamos una sociedad libre de opresiones, de explotación y violencias machistas. Llamamos a la rebeldía y a la lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas.

No aceptamos estar sometidas a peores condiciones laborales, ni cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo. Por eso, hoy también hacemos huelga laboral.
Huelga contra los techos de cristal y la precariedad laboral, porque los trabajos a los que logramos acceder están marcados por la temporalidad, la incertidumbre, los bajos salarios y las jornadas parciales no deseadas. Nosotras engrosamos las listas del paro. Muchos de los trabajos que realizamos no poseen garantías o no están regulados. Y cuando algunas de nosotras tenemos mejores trabajos, nos encontramos con que los puestos de mayor salario y responsabilidad están copados por hombres. La empresa privada, la pública, las instituciones y la política son reproductoras de la brecha de género.
¡BASTA! de discriminación salarial por el hecho de ser mujeres, de menosprecio y de acoso sexual en el ámbito laboral.
Denunciamos que ser mujer sea la principal causa de pobreza y que se nos castigue por nuestra diversidad. La precariedad se agrava para muchas de nosotras por tener mayor edad, ser migrada y estar racializadas, por tener diversidad funcional o una imagen alejada de la normatividad. Reivindicamos que nuestra situación laboral nos permita desarrollar un proyecto vital con dignidad y autonomía; y que el empleo se adapte a las necesidades de la vida:  el embarazo o los cuidados no pueden ser objeto de despido ni de marginación laboral, ni deben menoscabar nuestras expectativas personales ni profesionales.

Exigimos también las pensiones que nos hemos ganado. No más pensiones de miseria, que nos obligan a sufrir pobreza en la vejez. Pedimos la cotitularidad de las pensiones y que el tiempo dedicado a tareas de cuidado, o que hemos desarrollado en el campo, sea reconocido en el cálculo de las pensiones al igual que el trabajo laboral y luchamos  por  la ratificación del convenio 189 de la OIT que regula el trabajo doméstico.
Gritamos bien fuerte contra el neoliberalismo salvaje que se impone como pensamiento único a nivel mundial y que destroza nuestro planeta y nuestras vidas. Las mujeres tenemos un papel primordial en la lucha contra del cambio climático y en la preservación de la biodiversidad . Por eso, apostamos decididamente por la soberanía alimentaria de los pueblos. Apoyamos el trabajo de muchas compañeras que ponen en riesgo su vida por defender el territorio y sus cultivos. Exigimos que la defensa de la vida se sitúe en el centro de la economía y de la política.
Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!
Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!

La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas.

Exigimos un avance en la coeducación en todos los ámbitos y espacios de formación y una educación que no relegue nuestra historia a los márgenes de los libros de texto; y en la que  la perspectiva de género se transversal a todas las disciplinas. ¡No somos una excepción, somos una constante que ha sido callada!

¡VIVAN LA HUELGA DE CUIDADOS, DE CONSUMO, LABORAL Y EDUCATIVA!
¡VIVA LA HUELGA FEMINISTA!


Ninguna mujer es ilegal. Decimos ¡BASTA! al racismo y la exclusión. Gritamos bien alto: ¡No a las guerras y a la fabricación de material bélico! Las guerras son producto y extensión del patriarcado y del capitalismo para el control de los territorios y de las personas. La consecuencia directa de las guerras son millares de mujeres refugiadas por todo el mundo, mujeres que estamos siendo victimizadas, olvidadas y violentadas. Exigimos la acogida de todas las personas migradas, sea por el motivo que sea. ¡Somos mujeres libres en territorios libres!

Denunciamos los recortes presupuestarios en los sectores que más afectan a las mujeres: el sistema de salud, los servicios sociales y la educación.

Denunciamos la corrupción como un factor agravante de la crisis.

Denunciamos la justicia patriarcal que no nos considera sujetas de pleno derecho.

Denunciamos la grave represión y recortes de derechos que estamos sufriendo.

Exigimos plena igualdad de derechos y condiciones de vida, y la total aceptación de nuestra diversidad.

¡NOS QUEREMOS LIBRES, NOS QUEREMOS VIVAS, FEMINISTAS, COMBATIVAS Y REBELDES!

Hoy, la huelga feminista no se acaba:
¡SEGUIREMOS HASTA CONSEGUIR EL MUNDO QUE QUEREMOS!

Prostitución, economía ilícita en la FIMA

Resultado de imagen de prostitucion abolicion 
Estos días se ha celebrado en Zaragoza la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola con más de 200.000 visitantes, lo que ha repercutido en un aumento considerable de las visitas a clubs de prostitución, hasta el punto de tener que traer a la ciudad multitud de mujeres de otros lugares para satisfacer los deseos de los compradores masculinos.

La Unión Europea en pleno siglo XXI nos pide incluir en la contabilidad de los Estados el dinero obtenido de la prostitución mientras que ignora la riqueza que producimos las mujeres con los trabajos en los hogares los cuales, por cierto, permiten que sean viables el resto de las actividades económicas.

Esto muestra cómo la explotación y subordinación de las mujeres es una pieza clave para que este sistema económico siga funcionando. Y explica además otros fenómenos, ¿o acaso puede entenderse la violencia hacia las mujeres sin que existan formas de amar basadas en la desigualdad? El poder, de rostro masculino, blanco, heterosexual y burgués, es el lugar que domina las interpretaciones del mundo, y es desde donde se establece qué deseos importan y cuáles no.

El consumo de prostitución aumenta cada día, y España a la cabeza de Europa: “el burdel de Europa”, nos llaman. Un 40% de los hombres españoles de todos los perfiles (también intelectuales, políticos, artistas, deportistas) ha ‘consumido’ cuerpos mujeres. Pero las españolas accedemos cada vez menos a ser prostituidas; a día de hoy el 90% son mujeres migrantes, y se estima que unas 300.000 de ellas llegan a través del tráfico ilegal de personas.

No se puede obviar el hecho de que más del 50% de las mujeres prostituidas han sido maltratadas o abusadas por hombres en su infancia o adolescencia. Así ocurre en muchos casos de la prostitución llamada ‘de lujo’ que a veces se presenta como una elección “voluntaria”. Este mito de la “libre elección” no contempla el contexto personal de cada mujer, condiciones de vida, desigualdades o relaciones de poder.

Evidentemente el negocio no solo la ideología patriarcal sustenta este negocio. Existen también fuertes componentes económicos y raciales. Las expertas han denominado neoliberalismo sexual o colonialismo sexual al marco social que hace posible la existencia misma de la prostitución. La vida como mercancía, incluidos cuerpos y deseos. Los hombres, si pueden pagar, acceden a la dominación sobre cuerpos de mujeres de todas las partes del mundo (africanas, asiáticas, latinoamericanas, de países europeos del este) aprovechando la fragilidad de sus economías.

Hay implícita una erotización de la vulnerabilidad; ellos desean mujeres siempre más jóvenes, desconocidas, que nunca se hayan prostituido y carezcan de recursos frente al cliente, incluso mujeres en estado de gestación avanzada o discapacitadas. Son datos extraídos del trabajo de campo de diversas autoras que no deberían dejar indiferente a todo un país.

Hoy en España la trata ilegal supone un 4,5% del PIB, y ello a pesar de haber suscrito en 1949 un Convenio de Naciones Unidas que tipifica como delito concertar y explotar la prostitución de otra persona; o también las diferentes leyes de ámbito estatal y autonómico que prohíben formalmente las situaciones de desigualdad entre hombres y mujeres.

No es posible en este marco legal, que siga existiendo hoy el negocio de la prostitución, ni el de la pornografía, un verdadero marketing de la idea de que se puede comprar una relación de poder hacia una mujer y de que la demandas sexuales masculinas, sean cuales sean, son incluso deseadas por las mujeres.
Esto son verdaderas escuelas de desigualdad y deshumanización, entroncan con prácticas esclavistas como el derecho ‘de pernada’ feudal o el derecho ‘de uso’ en el matrimonio de épocas en que las mujeres carecíamos de derecho. Que exista hoy la prostitución crea un abismo difícil de ignorar entre las personas, porque una sexualidad que no es mutual, existe solo para una de las partes, y esto, como concepto, impide el camino hacia una vida en igualdad.

En coherencia con nuestra legislación deben aplicarse de una vez medidas que penalicen el proxenetismo, no a la mujer prostituida, sino a quien se lucra de su situación. En Suecia se ha logrado reducir así el 60% de la prostitución; mientras que en Alemania, país donde se ha regulado, han multiplicado por dos el número de prostitutas, incluso en condiciones esclavistas, y creando empresas y corporaciones que se dedican en exclusiva al tráfico de personas y también a otro tipo de delitos.

Necesitamos con urgencia los recursos y, sobre todo, las decisiones políticas que aseguren la puesta en práctica de la legislación en materia de igualdad. Como explica la profesora Rosa Cobo, cuando pasen unas décadas nuestra sociedad verá la prostitución como lo que realmente es: una de las grandes aberraciones del siglo XXI.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Plan Estratégico para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres en Aragón 2014-2017


La violencia machista que no es un problema individual sino colectivo, por lo que cada persona necesitamos reflexionar en las conductas que la sostienen.
Sólo la implicación y el compromiso de todas las personas y la repulsa pública y contundente ayudaran a que los hombres que maltratan y asesinan se replanteen sus actitudes y conductas.
Tenemos un largo camino que recorrer para erradicar la violencia machista, y no podemos ni debemos recorrerlo solas. 

Por eso, como asociación feminista, vamos a acudir a la próxima reunión del Observatorio Aragonés de Violencia sobre la mujer para aportar en la elaboración colectiva de un plan de prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres la semana que viene.

Para preparar este Observatorio, hemos convocado una reunión de nuestra asociación:

- Día 5 de septiembre
- Hora: 17 h
- Lugar: Casa de la Mujer, aula 3

A partir del anterior plan, recogeremos las sugerencias de mejora que nuestra representante en la reunión vaya a trasladar.



lunes, 5 de junio de 2017

No somos vasijas


Las mujeres estamos viviendo de nuevo otra ofensiva neoliberal de intento de mercantilizar nuestro cuerpo. Convertir el deseo de ser padres o madres en un derecho, a costa de alquilar los vientres de las mujeres pobres. Como si fuéramos vasijas. El MDM, y en Aragón, la Asociación Desideria Giménez "La Cazoleta" iniciaremos una campaña contra la regulación de los vientres de alquiler, con la que pretendemos crear debate entre la ciudadanía y profundizar en esta temática.

Por eso os esperamos:
Café Tertulia: Vientres de alquiler
Día: 17 de junio
Hora: 18.0 h
Lugar: Terraza del Parque Bruil

sábado, 30 de abril de 2016

Si no se baila, no es mi revolución


Ahora que se acerca ya el buen tiempo, y con él las fiestas y los terraceos que tanto nos gustan, queremos hacer una recopilación de música feminista con la que animar nuestros saraos.




MUSICAPor eso queremos invitaros a colaborar en la elaboración de una lista de reproducción libre de estereotipos, de comentarios machistas o de amores románticos.

Hemos creado una lista de distribución en nuestro canal de youtube donde iremos colgando los enlaces a los vídeos que nos vayáis mandando, ¡esperamos vuestra colaboración!

Nos podéis hacer llegar vuestras sugerencias
- vía mail: asociacion.desideria@gmail.com
- vía facebook: https://www.facebook.com/AsocFemDesideriaGimenez/

SI NO SE BAILA, NO ES MI REVOLUCIÓN

Mujeres precarias, mujeres en lucha

Este Primero de Mayo, el Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) se une a las miles de manifestaciones que recorrerán el Estado Español para seguir reivindicando la necesidad de luchar por la igualdad de derechos de las mujeres y para luchar en contra de la precariedad que está instalada en nuestras vidas desde hace ya demasiadas décadas.

Si volvemos la vista atrás, allá por 1968 (cuando una ola de revoluciones sociales y feministas recorrían Europa), las mujeres del MDM exigían el fin de la represión franquista, libertad y democracia; la derogación de la licencia marital; creación de guarderías y comedores para hacer compatible la maternidad y el trabajo; el fin de la discriminación salarial; el control sanitario de las gestantes, así como la elaboración de una nueva legislación laboral que terminase con la precariedad y discriminación de las mujeres; reclamaban mejoras en los salarios; denunciaban el abandono de los barrios, y la escasez de centros sanitarios, guarderías, escuelas o parques. 
 
Volvemos al presente, transcurridos casi 50 años, y la realidad se antoja tozuda en tanto que, a pesar de los logros cosechados por las organizaciones feministas, políticas y sindicales, queda pendiente la incorporación y la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos y centros de decisión, especialmente en el ámbito laboral.

La salvaje crisis-estafa, la cual parece que ha venido para instalarse definitivamente en nuestras vidas (ya que corresponde a una estrategia político-económica de privatización y reorganización de la producción), ha expulsado a miles de mujeres del mundo laboral y ha precarizado la vida de todas las jóvenes, migrantes, refugiadas, mujeres con diversidad funcional y de minorías étnicas, etc.

El Movimiento Democrático de Mujeres tiene la firme convicción de que sólo a través de la movilización en las calles es posible la transformación social y política; a través de la lucha de las mujeres y de los hombres se podrá alcanzar la meta de una sociedad sin desigualdades económicas. Para ello, además, la igualdad real entre mujeres y hombres debe situarse en el centro del debate político, sindical y social. La brecha salarial, la corresponsabilidad en el trabajo de los cuidados y en el trabajo reproductivo, los salarios dignos, la igualdad de oportunidades, la esperanza en una sociedad con más justicia social, todas estas cuestiones requieren de un nuevo modelo político-cultural donde la vida de las mujeres esté garantizada, donde no nos maten por ser mujeres (son ya 30 las mujeres asesinadas este año).

Todas y cada una de las violencias machistas deben abordarse, tienen que ser tratadas políticamente y plasmarse en la aprobación de una ley que nosotras hemos denominado como LEY DE LA PAZ PARA LA MUJERES. Esta es una demanda que no puede esperar más, que no admite retrasos, si el futuro gobierno no quiere convertirse en cómplice de las violencias contra las mujeres. 
 
Esta ley de “La Paz para las Mujeres” contempla una nueva legislación laboral, un reforzamiento de todos los Servicios Públicos; inversión en Educación, Sanidad y Servicios Sociales; derecho a un trabajo digno y a techo; y propone la abolición de la prostitución para que el sistema capitalista no pueda comercializar los cuerpos de las mujeres que, empobrecidas por la acción nociva del propio sistema, tengan que sufrir la prostitución.
No nos sirven los Pactos de Estados vacíos de contenido entre las fuerzas políticas que causan esas mismas violencias que afirman querer erradicar.

Este Primero de Mayo inundaremos las calles de dignidad feminista para reclamar un mundo sin precariedad, un mundo donde las mujeres y hombres podamos vivir un futuro sin violencias, sin desigualdad, con la vista puesta en una realidad donde no se aniquilen los recursos naturales, y el imperialismo y sus guerras se esfumen de nuestras sociedades.

Movimiento Democrático de Mujeres

mdm











Desde hace algo más de tres años, la Asociación Feminista Desideria Jiménez "la Cazoleta", trabajamos como referentes del MDM-Hipatia en Aragón.

El MDM-Hipatia es un frente de masas de carácter internacionalista cuyo origen se remite al contexto de la dictadura fascista española. Fue la organización en la que se encontraron varias generaciones de mujeres que lucharon contra la dictadura, apoyando desde su creación el trabajo de centenares de mujeres en las tareas de solidaridad con los presos, y liderando la mayor movilización de las masas femeninas desde la posguerra. Este Movimiento fue una destacada página en la historia de la lucha antifranquista.

Y desde 2014, se retoma la actividad de forma más activa, y  comenzamos aparticipar mujeres, organizaciones y colectivos de mujeres anticapitalistas y antipatriarcales de todo el estado.

Tratamos de dar solución a las necesidades reales individuales, de poner en relación la praxis de “organizarse y luchar colectivamente”. También nos planteamos como objetivo articular un discurso feminista que intervenga en los conflictos reales, de conectar las distintas experiencias de lucha real de las mujeres. Y, por supuesto, buscamos coordinar la unidad de acción de las mujeres en la lucha contra el capitalismo y el patriarcado que nos oprime.

Si queréis conocer más a fondo el MDM-Hipatia, podéis consultar nuestra web: https://movimientodemocraticodemujeres.wordpress.com/que-es-el-movimiento-democratico-de-mujeres/

domingo, 25 de octubre de 2015

Pan, trabajo, techo e igualdad

Las Marchas de la Dignidad nacieron con vocación de ruptura, ruptura de miseria, ruptura de la pérdida de lo imprescindible: la dignidad, que tradujimos en el mínimo “Pan,  techo y trabajo”.

Y la dignidad se puso en marcha con la unidad popular como medio, donde nos encontramos con muchos y donde el Movimiento Democrático de Mujeres estuvo desde el inicio, marchamos el 22M de 2014, y el 21J de ese mismo año, continuamos con la semana de lucha del 24 al 29 de Noviembre, el 21M de 2015 y el 1º de Mayo. Pero a cada paso de esas marchas, tuvimos que parar y alzar la voz “El 25 de Noviembre también es un día de lucha, debe ser asumido, y se asumió”, “el 8 de Marzo debe ser una fecha señalada en las marchas, y se asumió”.

Ahora caminamos hacia la gran movilización de mañana 22 de Octubre, que reivindica la derogación de las reformas laborales, la defensa de los servicios públicos, el derecho a una vivienda digna, el No a la ley Mordaza, el No al TTIP, la defensa de la igualdad, etc. Y este gran paso necesita de la unidad en la movilización social para impedir la institucionalización de los recortes sociales, las modificaciones de ley del aborto, derogar art. 135, y provocar una ruptura democrática y una transformación del sistema.

El MDM en clave feminista y como parte de un movimiento político y social asume todas estas reivindicaciones como propias, y nos posicionamos desde la óptica de la transversalidad de las luchas.  Las mujeres no somos un tema aparte, las mujeres somos causa y consecuencia, por eso estaremos presentes en la construcción de alternativas,  impregnadas de la transgresión y la rebeldía que nos da el aspirar a romper los hilos de un sistema que tiene en su raíz la dominación de las mujeres.

Para ello consideramos las Marchas de la Dignidad como la plataforma perfecta en la que confluyan diferentes exigencias, demandas, denuncias,  que desde la empatía se entrelacen y creen las condiciones para la unidad popular,  y que esa unidad construya una fuerza de movilización que multiplique.

¡Hacia la Gran Movilización del 22 de Octubre, construyendo unidad popular!

Pan, techo, trabajo, igualdad

domingo, 19 de julio de 2015

La unidad popular y la lucha de las mujeres

El otoño de 2015 se presenta como una oportunidad de derrotar el bipartidismo y sus políticas austericidas, descarnadas para la mayoría social. La vida no es compatible con el nuevo modelo social que están diseñando nuestros gobernantes, fieles servidores de un sistema capitalista que aniquila derechos humanos y civiles y que deshumaniza a mujeres y hombres, a quienes se humilla cuando pierden el trabajo, su casa, sus esperanzas y su futuro.

El sistema actual se erige en un monstruo que devora la igualdad entre mujeres y hombres y acrecienta las diferencias entre pobres y ricos, débiles y fuertes. Esta crisis-estafa está moldeando una sociedad en la que las mujeres no son libres para decidir sobre su cuerpo (contrarreforma de la Ley del Aborto), sufren mayor precariedad laboral, han sido obligadas a regresar al hogar para ocuparse de los niños y niñas, de las personas ancianas y de las dependientes; muchas mujeres son forzadas a ejercer la prostitución, la cual debería estar en la agenda de nuestros gobernantes para dar pasos hacia su abolición. Porque las mujeres somos más pobres, somos más vulnerables, porque el lenguaje sexista y los estereotipos machistas están en la escuela y en la calle, porque cada año asesinan a decenas de mujeres (21 en lo que llevamos de año 2015).

Cada una de estas razones hace imprescindible intentar conseguir la unidad popular entre organizaciones sociales, movimientos ecologistas, pacifistas, feministas, organizaciones políticas anticapitalistas, etc. La ruptura democrática es necesaria para revertir esta deriva social y económica y cambiar las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Es necesaria la unidad popular y en ella la unidad de las mujeres para empoderarnos y organizarnos mejor, para ser más y para ser decisivas. El poder popular, además, tiene que fijarse la meta de conseguir el poder político, estar en las instituciones para que la verdadera transformación social sea posible a través de nuevas leyes, con más participación ciudadana y con más democracia.

El movimiento feminista tiene que ser uno de los ejes vertebradores de esta unidad popular que lleva años fraguándose, pero que en este momento es una necesidad absoluta y la herramienta más valiosa y poderosa de transformación social y política.